JBR
Poeta que considera el portal su segunda casa
Señora mía.
(Dueto)
Rosario de Cuenca Esteban
JBR
(Dueto)
Rosario de Cuenca Esteban
JBR
Dime tu señora mía, que es el amor,
porque aunque no lo crea, yo lo he buscado sin cesar
y cuando lo he encontrado este me ha causado mucho dolor
y ha dejado mi alma en completa soledad.
porque aunque no lo crea, yo lo he buscado sin cesar
y cuando lo he encontrado este me ha causado mucho dolor
y ha dejado mi alma en completa soledad.
Si amigo, el amor es dolor con todas sus ambrosías
es como un niño travieso, adolescente y confuso,
que algunas veces te hace subir al cielo
y otras provoca tu entierro.
es como un niño travieso, adolescente y confuso,
que algunas veces te hace subir al cielo
y otras provoca tu entierro.
Busco entre las mañanas de cada día
y busco entre los rincones de los corazones,
esos corazones que tal vez aun no lloran
ni tampoco su alma ha sido herida.
y busco entre los rincones de los corazones,
esos corazones que tal vez aun no lloran
ni tampoco su alma ha sido herida.
El amor te enseña a comprender
todas las derivaciones del ser,
ese mismo que va caminando descalzo entre rosas y espinas,
pero merece la pena estar enamorado,
sin importar por donde caminas.
todas las derivaciones del ser,
ese mismo que va caminando descalzo entre rosas y espinas,
pero merece la pena estar enamorado,
sin importar por donde caminas.
Por eso a usted señora mía, pregunto con osadía,
si alguna vez amo también yo de usted quiero aprender,
porque aunque los años han pasado
nunca es tarde para vivirlo, vivir enamorado.
si alguna vez amo también yo de usted quiero aprender,
porque aunque los años han pasado
nunca es tarde para vivirlo, vivir enamorado.
Pues sin él…
Es como estar en el vacio sin hora.
Es como estar en el vacio sin hora.
Sé que a usted no le es difícil decírmelo
porque su corazón está lleno de amor,
y aunque alguna vez sufrió el dolor
con su bella sonrisa todo lo cambio.
porque su corazón está lleno de amor,
y aunque alguna vez sufrió el dolor
con su bella sonrisa todo lo cambio.
Sí, porque cuando el amor es incondicional
llega entonces la calma,
y es cuando sentimos realmente
que nos llega hasta el centro del alma y se anida
para adueñarse de un sueño interminable,
ese que nace, para que nos amemos por encima del dolor y ser feliz.
llega entonces la calma,
y es cuando sentimos realmente
que nos llega hasta el centro del alma y se anida
para adueñarse de un sueño interminable,
ese que nace, para que nos amemos por encima del dolor y ser feliz.
Última edición: