Andresemilio
Poeta recién llegado
Poema de la mujer maltratada
Una mañana de verano ardiente
cuando el terral de este tiempo al mundo azota,
la flor de un jardín de Europa
lanzó a los cuatro vientos un quejido,
que escaló las montañas de los tiempos
implorando piedad por su martirio.
¡Agua! -dijo aquella flor- que el calor me agobia.
¡Agua! que me mata este fuego.
Dadme agua por amor del cielo
o moriré marchita y disecada.
Escuchó sus lamentos un jardinero
y al estanque del amor marchó seguido,
trayendo el agua para aquella flor
y terminando así con sus quejidos.
Abrazó con amor aquella flor al jardinero,
como una madre abraza a su recién nacido,
llenándolo de besos y de mimos,
Y se esparció por el mundo su perfume en un lindo mensaje convertido,
que llegó con amor a los oídos de cada hombre que de mujer había nacido.
“Las mujeres son las flores de la vida,
no la marchites con frases y castigos
para que no tema más al terral
que ahoga su vida y sus caminos.
No las maltrates con tus manos fuertes
dale a tomar el agua de tu amor
y beberá por siempre de tu fuente".
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