LOLA PEREZ
Poeta veterano en el portal
Eran días abruptos y sombríos.
Nada, nada cercano florecía,
las bombas, las bombas, se oía.
Se cerraba la tarde
tropezando con el silencio
como se tropieza contra un muro,
en un día sin luz, sombrío.
Bajo un cielo bruñido, diáfano y frío
un suave viento adelgazaba la voz
de las hojas de los árboles…
En la huida hubo sensación
de que los árboles y plantas
corrían hasta la desertización.
Los árboles desnudos
y las cepas retorcidas
se fertilizaban
en una sombra ceniza.
La profunda y delgada voz
de un riachuelo, bordaba al aire
una suave melodía.
Caminando entre hondonadas
bañados por la luna, y en silencio,
nos cogimos de la mano,
y en ese silencio,
acogimos con bondad
nuestro destino.
LolaPérez
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