mujerbonita
Poeta que no puede vivir sin el portal
¡Qué maravilla!
Nocturno apasionado
llega el roce,
del cerro
que me tiene secuestrada
donde quiero subir
hasta la punta,
para luego
descansar ahí sentada...
Las riveras
necesitan de más fuerza,
el trayecto
suplica tu entereza
si pensando en ti dormí,
con la brisa
revuelta en la cabeza.
Masajear
la planicie de tu silla,
en serrana ovación
como chiquilla,
volviéndose mujer...
¡qué maravilla!.
Nocturno apasionado
llega el roce,
del cerro
que me tiene secuestrada
donde quiero subir
hasta la punta,
para luego
descansar ahí sentada...
Las riveras
necesitan de más fuerza,
el trayecto
suplica tu entereza
si pensando en ti dormí,
con la brisa
revuelta en la cabeza.
Masajear
la planicie de tu silla,
en serrana ovación
como chiquilla,
volviéndose mujer...
¡qué maravilla!.
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