David Martinez Vilches
Amigo de la Poesía Clásica
El matrimonio es una tumba, y cada
hijo es otro clavo. HOMER SIMPSON
Cada día que pasa a un año entero
equivale enterrado en una tumba,
es normal que un humano ya sucumba
pues la mujer será un sepulturero.
Y yo en mi cuerpo, tan perecedero,
que baja hacia el Infierno que retumba,
en el oído Satanás ya zumba
y el reino del azufre va postrero.
Desgracia de gigantes: matrimonio,
si es que la espléndida mujer que alabo
es en persona un tétrico demonio.
Y en tanto mausoleo que yo cavo,
con la repartición del patrimonio
cada hijo en el féretro es un clavo.
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