Rosario de Cuenca Esteban
Verso Suelto
Ya se van las noches de dulce satén
en las que el aire huele a Jazmín
y juega la Hierbabuena con él,
mientras las estrellas te miran curiosas.
Y se hunde la bóveda del cielo
en el interior de los ocasos
y me muero por navegar en esas nubes,
que me llaman a voces.
¿Dónde estaré en la próxima Luna
cuando a su instinto crece,
ahora que menguante y triste
regresa a su pequeñez?
Hazme una canción de cuna
cántamela con mimo,
para que pueda olvidar
las noches amantes del estío.
Rosario de Cuenca Esteban