Dulce pastel, tú… Mujer
Cuantas ganas tenía de volver a mirarte
catar tus ojos encantados de poesía...
Tu sonrisa tierna y lo atractivo de tu cuerpo;
la intención de mi beso resguardado en tus labios.
El café encantador, esos años delicados,
suspicaces palabras, tu mirada anfitriona...
El pastel preparado en amistad maternal;
encantador calor tus versos y mi lectura.
Seguro vivo un sueño conducido por ti...
Disfrutando el azúcar, esa miel de tu nido,
embrujo traslucido en tu voz y mis sentidos.
Cariñosa y confusa tersura de tu harina,
fue manjar ese abrazo de encuentro y despedida...
Sinfonía de tu almíbar, lejana a mi tacto.
Ramiro Deladanza
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