eralda
Poeta que considera el portal su segunda casa

En ella, todo es símbolo:
la luz que se le dispara
es símbolo,
hasta el aire que la envuelve
es símbolo.
Los huecos de sus manos
por donde todo se le escapa,
son símbolos.
Sus certezas, sus miedos,
sus caderas giradas
son símbolo.
Símbolo son, sus besos
callados,
son símbolo
los lagos de su calma,
sus miradas
y su sonrisa
de ágata.
Todo es símbolo,
lo que la nombra
y lo que la calla.