Princesa
Poeta que considera el portal su segunda casa
Mis duendes
Los miro y me parece solo un sueño.
Sonrío, puedo ver sus travesuras.
A veces me contagian mil locuras
y la casa es el sitio más risueño.
Son duendes que regalan su pequeño
tesoro de sonrisas y ternuras.
Cien besos en las noches más oscuras
Alumbran esas sombras como un leño.
Avivan el hogar, no sé qué haría
si no tuviera todo ese cariño.
Mi vida no tendría tanta luz.
Sin ellos, solitaria al fin del día
saldría a perseguir la voz de un niño
o rezaría sola ante la cruz
Fabiana Piceda

