Lope
Poeta adicto al portal
Cada quien tiene su modo
yo sigo sin expresarlo todo.
Ya después de haberme quedado tanto tiempo solo,
me doy cuenta de que no puedo escribir en la obscuridad,
hay donde brota la verdad.
Y me doy cuenta que no puedo cargar más con el crucifijo,
que me heredo la palabra después de tanto tiempo.
Quiero tan sólo un día de naturalidad,
una noche donde salga la luna a ras de sol,
y un día donde salga el sol en plena luz de luna.
Quiero que la marea suba y suba llevándose mi laguna,
mi laguna de dudas andantes, quiero que lleguen al fondo del océano
y disfrutar de ellas todas las tardes en la arena en verano.
Ya me duele la cabeza por tanto silencio,
por ver tantos papelitos con espacios vacíos,
quisiera llenarlos de sonrisas pero no puedo en invierno,
me ataca la enfermedad, por ser un vulnerable enfermo
y me he quedado sin mi medicamento, mi cuaderno.
Todo porque en este mundo tan triste,
la gente llora sobre papel y lo desviste,
no saben usarlo con el sentimiento,
unos lloran por placer, otros por aburrimiento,
unos tiran papel al piso, otros dejan que vuelen por el viento.
Pero yo no puedo llenarlos todos,
no tengo suficiente cabeza, suficiente amor,
o tal vez si lo tengo pero no se expresarlo
y me ahogo con una lagrima del cielo,
que llora por el mundo tan amargo,
porque el humano tala y tala el árbol,
el árbol de la vida y el árbol de la sabiduría.
Y no sé, no sé, porque no hay más caballeros ni poetas,
ya que todos se han mudado del planeta,
todo porque nadie ya respeta.
Ya nadie respeta la lagrima,
quieren tomar atajos en vez de caminar,
pero no saben que te hace inteligente
aprender de los errores de la gente.
Y todos tienen su modo
yo sigo sin expresarlo todo,
solo tomo el papel y lo ahogo de palabras,
que nadie entiende por fuera,
pero por dentro desgarran.
yo sigo sin expresarlo todo.
Ya después de haberme quedado tanto tiempo solo,
me doy cuenta de que no puedo escribir en la obscuridad,
hay donde brota la verdad.
Y me doy cuenta que no puedo cargar más con el crucifijo,
que me heredo la palabra después de tanto tiempo.
Quiero tan sólo un día de naturalidad,
una noche donde salga la luna a ras de sol,
y un día donde salga el sol en plena luz de luna.
Quiero que la marea suba y suba llevándose mi laguna,
mi laguna de dudas andantes, quiero que lleguen al fondo del océano
y disfrutar de ellas todas las tardes en la arena en verano.
Ya me duele la cabeza por tanto silencio,
por ver tantos papelitos con espacios vacíos,
quisiera llenarlos de sonrisas pero no puedo en invierno,
me ataca la enfermedad, por ser un vulnerable enfermo
y me he quedado sin mi medicamento, mi cuaderno.
Todo porque en este mundo tan triste,
la gente llora sobre papel y lo desviste,
no saben usarlo con el sentimiento,
unos lloran por placer, otros por aburrimiento,
unos tiran papel al piso, otros dejan que vuelen por el viento.
Pero yo no puedo llenarlos todos,
no tengo suficiente cabeza, suficiente amor,
o tal vez si lo tengo pero no se expresarlo
y me ahogo con una lagrima del cielo,
que llora por el mundo tan amargo,
porque el humano tala y tala el árbol,
el árbol de la vida y el árbol de la sabiduría.
Y no sé, no sé, porque no hay más caballeros ni poetas,
ya que todos se han mudado del planeta,
todo porque nadie ya respeta.
Ya nadie respeta la lagrima,
quieren tomar atajos en vez de caminar,
pero no saben que te hace inteligente
aprender de los errores de la gente.
Y todos tienen su modo
yo sigo sin expresarlo todo,
solo tomo el papel y lo ahogo de palabras,
que nadie entiende por fuera,
pero por dentro desgarran.