Hellen Cristy
Poeta adicto al portal
Mi alma está aprisionada entre cadenas
que esclavizan lo que en ella vive,
estoy atada a una cruel censura
pensamientos hiriéndome aunque los esquive.
Mi alma se desvanece en un tedioso sufrir,
se desboronan en mí todas las ilusiones,
se requebraban poco a poco las ganas de vivir,
muero al sucumbir en mis propias pasiones.
Ya en mi alma no hay refugios de amor
tan solo desilusión, tristezas, melancolías,
se fue de ella de pronto el fulgor
de la feliz alegría que la sostenía.
Alma mía desconsolada, infértil, sufrida presa
de lo que sientes e inútilmente contigo acaba,
mueres impunemente a causa de tus tristezas
ya no está en ti lo bello que emanabas.
Ríndete alma prisionera, levanta tu bandera blanca,
la eterna lucha en que batallabas se terminó
reconoce que no puedes conseguir fuerzas
para subsistir en medio de todo lo que te hirió.
Has quedado vacía y golpeada mi alma querida,
ya no tienes nada que dar, tampoco retener,
entrégate a la derrota de la punzante herida
que te arrancó para siempre ese ingrato querer.
Ciérrate para que nunca más te duela
al experimentar un amor que corroe
vaciando en ti infieles y crueles quimeras
que te encarcelan devastadoramente.
Invéntate la idea que en ti nada quedó
que tus heridas con el tiempo ya sanaron,
al reponerte piensa que dichosamente murió
las mentiras de amor que te cautivaron.
Hellen Cristy