Lovely.Paranoid
Poeta recién llegado
De las profundidades caes con el alma hecha pedazos,
El sufrimiento que se tiñe sobre la cortina de rojo entre tus parpados,
Es la silueta del olvido que surca tu cuerpo abandonado.
La escena final es tu cuerpo magullado.
Los labios rotos y los ojos llorosos.
Estas cayendo al verte ridiculizado.
La pena corroe en ti tus tontos signos vitales,
Por favor hoy haz calmar esta pena,
El sol se derrumba a tu costado, desde detrás de unos dedos frágiles.
Se extingue tu absurdo deseo por no sobrevivir.
Extiende hoy tus brazos, por favor,
El hormigueo que sientes desde la piel a los huesos,
No es más que la cáscara de carne que es desparramada en el suelo.
Arrastrándote al deseo de morir.
Agrieta las ilusiones pues no puedes escapar,
Es la canción funeraria que arrastran tus pies.
La dulce tonada con la que falleció tu amor,
La voz que te acompañó susurrando a tu oído,
Cantó desesperadamente cuando aun podías ser salvado.
Silba entre el viento la mullida voz,
El cortinaje entre tus parpados cae mojado,
Y las manos que se derritieron sobre tu rostro,
Cantaron un triste "no puedo"
Escapa del dolor.
No es necesario morir.
El sufrimiento que se tiñe sobre la cortina de rojo entre tus parpados,
Es la silueta del olvido que surca tu cuerpo abandonado.
La escena final es tu cuerpo magullado.
Los labios rotos y los ojos llorosos.
Estas cayendo al verte ridiculizado.
La pena corroe en ti tus tontos signos vitales,
Por favor hoy haz calmar esta pena,
El sol se derrumba a tu costado, desde detrás de unos dedos frágiles.
Se extingue tu absurdo deseo por no sobrevivir.
Extiende hoy tus brazos, por favor,
El hormigueo que sientes desde la piel a los huesos,
No es más que la cáscara de carne que es desparramada en el suelo.
Arrastrándote al deseo de morir.
Agrieta las ilusiones pues no puedes escapar,
Es la canción funeraria que arrastran tus pies.
La dulce tonada con la que falleció tu amor,
La voz que te acompañó susurrando a tu oído,
Cantó desesperadamente cuando aun podías ser salvado.
Silba entre el viento la mullida voz,
El cortinaje entre tus parpados cae mojado,
Y las manos que se derritieron sobre tu rostro,
Cantaron un triste "no puedo"
Escapa del dolor.
No es necesario morir.