Marisa
Poeta adicto al portal
Entre las pálidas figuras, del mundo nocturno,
se esconde perenne, ecuánime y taciturno,
un ser carente de alma y de presencia humana,
que vaga por las sombras, de la esclavitud.
De su decadencia emana la fatal presencia,
de un personaje insensible y desalmado,
que solo conoce el mal, pues fue condenando,
a vivir en la oscuridad, de su propia indulgencia.
No parece tener, muchos seguidores,
aunque entre sus mas allegados súbditos,
parecen encontrarse seres deformes y podridos,
de escalofriante rostro y emanantes hedores.
Se acompaña de criaturas insólitas
tales como arañas, sapos y culebras,
que acentúan aún más, su basta condición
y su oscura y maligna rendición.
Pasea cada noche, en la penumbra,
esperando reclutar, nuevos aliados.
más no tienen cabida, por corruptos
los seres que pernoctan en la sombra.
Y nadie, quiere ni pensarlos
pues producen temor y escalofríos,
estos que son los innombrables,
esclavos de mal, infatigables.