• MundoPoesía se ha renovado! Nuevo diseño y nuevas funciones. Ver cambios

Y se durmió en la silla...

ludmila

Poeta veterano en el portal
Apareció el anochecer en mi garganta
de túnicas oscuras por la risa
y quejosa demandó a la madrugada
por tu ausencia.

Encarada hacia la posteridad de las caricias
delimitando el cansancio con tu boca,
en la iniquidad del roce por tu labios.

Y… tu sabio aliento se esparció en un rayo,
por la luz tenue que decidió el relámpago,
en semejante desafío de tus manos,
que se coló de envidia...

La sacrosanta ternura
avasalló la última lengua menguante de la noche
y se durmió en la silla.
 
Apareció el anochecer en mi garganta
de túnicas oscuras por la risa
y quejosa demandó a la madrugada
por tu ausencia.

Encarada hacia la posteridad de las caricias
delimitando el cansancio con tu boca,
en la iniquidad del roce por tu labios.

Y… tu sabio aliento se esparció en un rayo,
por la luz tenue que decidió el relámpago,
en semejante desafío de tus manos,
que se coló de envidia...

La sacrosanta ternura
avasalló la última lengua menguante de la noche
y se durmió en la silla.

Más allá de la calidad artística, resaltan en esta producción los adjetivos que anteceden o siguen a la mayoría de los sustantivos, además sigue intancta esa tu etapa ígnea...
Digno de lamerse una vez más.

Ya lo sabes...
 
Apareció el anochecer en mi garganta
de túnicas oscuras por la risa
y quejosa demandó a la madrugada
por tu ausencia.

Encarada hacia la posteridad de las caricias
delimitando el cansancio con tu boca,
en la iniquidad del roce por tu labios.

Y… tu sabio aliento se esparció en un rayo,
por la luz tenue que decidió el relámpago,
en semejante desafío de tus manos,
que se coló de envidia...

La sacrosanta ternura
avasalló la última lengua menguante de la noche
y se durmió en la silla.

LUDMILA
Cansada en la espera que el céfiro
traiga señales de humo de la montaña
despierta y curiosa del suceso…

Un fuerte abrazo con estrellas.
 
Apareció el anochecer en mi garganta
de túnicas oscuras por la risa
y quejosa demandó a la madrugada
por tu ausencia.

Encarada hacia la posteridad de las caricias
delimitando el cansancio con tu boca,
en la iniquidad del roce por tu labios.

Y… tu sabio aliento se esparció en un rayo,
por la luz tenue que decidió el relámpago,
en semejante desafío de tus manos,
que se coló de envidia...

La sacrosanta ternura
avasalló la última lengua menguante de la noche
y se durmió en la silla.

Versos en cadencia para soperar una espera que pertenece, una espera que en el imperio de la negrura es como un holcausto extatico. Todo lleno de una magnifica coleccion de imagenes que coagulan el frio y sorprendente mensaje. Besos siempre de luzyabsenta.
 
Apareció el anochecer en mi garganta
de túnicas oscuras por la risa
y quejosa demandó a la madrugada
por tu ausencia.

Encarada hacia la posteridad de las caricias
delimitando el cansancio con tu boca,
en la iniquidad del roce por tu labios.

Y… tu sabio aliento se esparció en un rayo,
por la luz tenue que decidió el relámpago,
en semejante desafío de tus manos,
que se coló de envidia...

La sacrosanta ternura
avasalló la última lengua menguante de la noche
y se durmió en la silla.
Hola ludmila, dormir en la silla es un placer, yo lo hago muy seguido, la silla es muy cómoda como tus gratos versos. Saludos y estrellas
¡SONRIE!
 
Apareció el anochecer en mi garganta
de túnicas oscuras por la risa
y quejosa demandó a la madrugada
por tu ausencia.

Encarada hacia la posteridad de las caricias
delimitando el cansancio con tu boca,
en la iniquidad del roce por tu labios.

Y… tu sabio aliento se esparció en un rayo,
por la luz tenue que decidió el relámpago,
en semejante desafío de tus manos,
que se coló de envidia...

La sacrosanta ternura
avasalló la última lengua menguante de la noche
y se durmió en la silla.

El recorres tus versos hoy ha sido un placer amiga Ludmila. Estrellas a tu talento.
 
Preciosidad de poema Ludmila, unos versos cálidos, sensuales y muy tiernos, me agrado tu escrito y los sentí míos, de alguna forma, claro está las sensaciones, bellísimo Ludmila, un abrazo fuerte amiga
 
Atrás
Arriba