Nikita Kunzita
Poeta que considera el portal su segunda casa
Provocaste en mí tantas fantasías
que se me desbordaron,
rodaron por el suelo
hasta llegar al filo del precipicio
y por no ponerles alas
saltaron una a una al vacío.
Me inventé tantas pasiones
que se me desbordaron,
sentía quemarse mi piel
y tú nunca estuviste a mi lado
para apagar este fuego.
Se me desbordó el alma,
entrelazando para ti, palabras,
enviando al aire mensajes,
en busca de tu respuesta.
Pero nunca dijiste presente.
Por eso, hoy, mis ojos inundados
se desbordan de lágrimas,
Y voy, de a poco, soltando tu recuerdo,
despojándome de ti.
Ya no quedarán fantasías, ni pasiones,
ni palabras a tu nombre,
ni lágrimas, ni tu recuerdo.
En cambio, quedará un desierto
y la esperanza de encontrar
un nuevo oasis que nuevamente
me haga desbordar.
que se me desbordaron,
rodaron por el suelo
hasta llegar al filo del precipicio
y por no ponerles alas
saltaron una a una al vacío.
Me inventé tantas pasiones
que se me desbordaron,
sentía quemarse mi piel
y tú nunca estuviste a mi lado
para apagar este fuego.
Se me desbordó el alma,
entrelazando para ti, palabras,
enviando al aire mensajes,
en busca de tu respuesta.
Pero nunca dijiste presente.
Por eso, hoy, mis ojos inundados
se desbordan de lágrimas,
Y voy, de a poco, soltando tu recuerdo,
despojándome de ti.
Ya no quedarán fantasías, ni pasiones,
ni palabras a tu nombre,
ni lágrimas, ni tu recuerdo.
En cambio, quedará un desierto
y la esperanza de encontrar
un nuevo oasis que nuevamente
me haga desbordar.