Hada
Poeta fiel al portal
Insectos y otras escenas

Imagen
He descubierto que éramos dos insectos en celo
apareándose en el mismo cruce del vocablo,
bajábamos por la cascada, etéreos,
y de igual manera nos adentrábamos en el fuego.
En el momento del beso
los caracoles apenas despertaban,
extraían su orgullo del caparazón
para dar comienzo al rito
de arrastrar el cuerpo por las algas
en el patio profundo del mar.
Estoy naciendo.
Esta es mi primera hora,
aunque a veces parezca la última.
Un hombre despojado
se despide del firmamento.
Lluvia de estrellas ausentes,
mirada triste de una Geisha,
suicidio del tren iracundo y fumífero.
Las espigas del recuerdo saludan al gigante
que ya amanece entre vehementes sonrisas.
Hoy está prohibido quedarse detrás de las ventanas.
Hay que acicalar el vacío de los brazos,
caminar ahora que la luciérnaga roja
nos recuerda que la sangre está viva,
ahora que las flores abren sus piernas
para llenar el vientre de agua.
Yo espero en el vértice de la telaraña,
una mariposa blanca llega a hablarme de tus puertas
y es ahora presa del mismo eclipse que me acecha.
He empeñado mis vestidos
por la última gota de lluvia.
Quería sonreír en la desnudez inacabada,
a contraluz,
pero sólo pude abrazar mi esqueleto
en el fondo de la tierra
donde también duermen los perros
con su paz absoluta.
El silencio impuesto
es el recipiente acuoso de los lirios
que se caen desde los ojos.
Y aún te hablo.
Desde el valle verde o los muslos partidos.
Desde los pies infantiles o las raíces de alambre;
me sostengo de la palabra fantasma
y no dejo de ser una ciudad en ruinas
...................después del bombardeo.
[video=youtube;hPysaFGQ52w]http://www.youtube.com/watch?v=hPysaFGQ52w&feature=related[/video]

Imagen
He descubierto que éramos dos insectos en celo
apareándose en el mismo cruce del vocablo,
bajábamos por la cascada, etéreos,
y de igual manera nos adentrábamos en el fuego.
En el momento del beso
los caracoles apenas despertaban,
extraían su orgullo del caparazón
para dar comienzo al rito
de arrastrar el cuerpo por las algas
en el patio profundo del mar.
Estoy naciendo.
Esta es mi primera hora,
aunque a veces parezca la última.
Un hombre despojado
se despide del firmamento.
Lluvia de estrellas ausentes,
mirada triste de una Geisha,
suicidio del tren iracundo y fumífero.
Las espigas del recuerdo saludan al gigante
que ya amanece entre vehementes sonrisas.
Hoy está prohibido quedarse detrás de las ventanas.
Hay que acicalar el vacío de los brazos,
caminar ahora que la luciérnaga roja
nos recuerda que la sangre está viva,
ahora que las flores abren sus piernas
para llenar el vientre de agua.
Yo espero en el vértice de la telaraña,
una mariposa blanca llega a hablarme de tus puertas
y es ahora presa del mismo eclipse que me acecha.
He empeñado mis vestidos
por la última gota de lluvia.
Quería sonreír en la desnudez inacabada,
a contraluz,
pero sólo pude abrazar mi esqueleto
en el fondo de la tierra
donde también duermen los perros
con su paz absoluta.
El silencio impuesto
es el recipiente acuoso de los lirios
que se caen desde los ojos.
Y aún te hablo.
Desde el valle verde o los muslos partidos.
Desde los pies infantiles o las raíces de alambre;
me sostengo de la palabra fantasma
y no dejo de ser una ciudad en ruinas
...................después del bombardeo.
[video=youtube;hPysaFGQ52w]http://www.youtube.com/watch?v=hPysaFGQ52w&feature=related[/video]