Orlando Ramos
Un verso, una vida.
Se va gastando el corazón
deshojándose hasta ser yermo
ya no mira las edades
de nuestras almas juntas.
Va sin prisa aprisionado
convirtiendo los destellos
en mortuorias sombras
con momentos anteriores.
(Que habitan en recuerdos)
Cuando el alma brotaba
de las yemas de mis dedos
encontrando la silueta pasajera
de ese cuerpo que nunca tuvo mi nombre.
Duele darse cuenta
duele verte
duele amarte
duele odiarte.
deshojándose hasta ser yermo
ya no mira las edades
de nuestras almas juntas.
Va sin prisa aprisionado
convirtiendo los destellos
en mortuorias sombras
con momentos anteriores.
(Que habitan en recuerdos)
Cuando el alma brotaba
de las yemas de mis dedos
encontrando la silueta pasajera
de ese cuerpo que nunca tuvo mi nombre.
Duele darse cuenta
duele verte
duele amarte
duele odiarte.