Orfelunio
Poeta veterano en el portal
♣
Rubor
Mi cabeza da vueltas en verdes,
que se transforman azules
cuando piensan en verte,
y se convierten en rojos
cuando tus labios siente.
que se transforman azules
cuando piensan en verte,
y se convierten en rojos
cuando tus labios siente.
Mi cabeza está loca
en neutrónicos fosos;
con los calores se pierde
en el color de tus ojos
en neutrónicos fosos;
con los calores se pierde
en el color de tus ojos
Cuando me miras roca,
de fría nieve,
se me seca la boca
en apocado enojo,
que hablar no puede,
y circular es poca,
si la sangre invoca
el color que debe.
de fría nieve,
se me seca la boca
en apocado enojo,
que hablar no puede,
y circular es poca,
si la sangre invoca
el color que debe.
Desde el soñar
que sueña el siento,
rincón de los remedios,
el sueño es el viento,
que al pasar
remueve los recuerdos.
que sueña el siento,
rincón de los remedios,
el sueño es el viento,
que al pasar
remueve los recuerdos.
¡Oh dientes trémulas!,
castañeo de los fríos miedos,
que dejan pálidas
las mudas caras
del humor siniestro.
castañeo de los fríos miedos,
que dejan pálidas
las mudas caras
del humor siniestro.
¡Oh labios que destilan!
aguas oscuras del interior,
y descifran puras
en los ajenjos del temor.
aguas oscuras del interior,
y descifran puras
en los ajenjos del temor.
Los abiertos ojos
que miran maduras,
las carnes crudas
de quien conoció,
si el misterio dura,
en las duras hambres
de quien no venció,
cerrarán los párpados,
y al radiar a oscuras,
en la faz de alburas
los sinceros lances
que deja el rubor,
seguirán volteantes
tras desiertos áridos
que le den calor.
que miran maduras,
las carnes crudas
de quien conoció,
si el misterio dura,
en las duras hambres
de quien no venció,
cerrarán los párpados,
y al radiar a oscuras,
en la faz de alburas
los sinceros lances
que deja el rubor,
seguirán volteantes
tras desiertos áridos
que le den calor.
Mas, no consigo recordarte,
ni permito que el olvido
sea de amor,
si el ocaso, que ya es tarde,
en los brazos de lo habido
por la flor ruborizó.
ni permito que el olvido
sea de amor,
si el ocaso, que ya es tarde,
en los brazos de lo habido
por la flor ruborizó.
©
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