Mavila
Poeta que considera el portal su segunda casa
Me levanto temprano, derechita al café para poder despejarme, así puedo empezar el día
con el empujón de la cafeína, una ducha tibia, deja mi piel preparada para acariciarla con una suave crema corporal… el olor es intenso, sensual, dejándome una sensación de frescor muy agradable.
Seco mi pelo ligeramente con la toalla, después el secador hace el resto, me miro y me gusta lo que veo, así que ahora queda vestirse, salgo del baño con la toalla enrollada a mi cuerpo medio caída por las prisas, dejando uno de mis pechos al descubierto, estoy sola, así que mejor quitármela, abro el armario y elijo un conjunto de lencería en color negro, adornado con un encaje en el mismo tono.
Termino de vestirme, un ultimo vistazo al espejo, para comprobar los resultados; perfecto dentro de la imperfección, estoy lista para salir.
Mavila.
con el empujón de la cafeína, una ducha tibia, deja mi piel preparada para acariciarla con una suave crema corporal… el olor es intenso, sensual, dejándome una sensación de frescor muy agradable.
Seco mi pelo ligeramente con la toalla, después el secador hace el resto, me miro y me gusta lo que veo, así que ahora queda vestirse, salgo del baño con la toalla enrollada a mi cuerpo medio caída por las prisas, dejando uno de mis pechos al descubierto, estoy sola, así que mejor quitármela, abro el armario y elijo un conjunto de lencería en color negro, adornado con un encaje en el mismo tono.
Termino de vestirme, un ultimo vistazo al espejo, para comprobar los resultados; perfecto dentro de la imperfección, estoy lista para salir.
Mavila.