MALIK
Poeta asiduo al portal
Yo no olvido ese tiempo
en que fuimos más que amigos,
ni las noches en que lloramos
de tanto y tanto reírnos.
Tu y yo compartimos
un mundo lleno de magia
donde existían duendes traviesos
y cumplían deseos las hadas.
Las horas pasaban corriendo
cuando menos prisa teníamos
y mientras líabas tu cigarro
yo soñaba en que me querías.
Mil veces sentí tus manos
entrelazadas a las mías
y tus labios que me besaban
con timidez y osadía.
De ti me hablaban las flores
las pequeñas a ras de suelo,
esas que crecen solas
sin demandas de consuelo.
Sigues enredando mi cabello
cuando la brisa del mar te trae
y en salinas partículas te siento
impregnándote en mi carne.
Yo no se si me recuerdas
o si alguna noche me sueñas,
si te imaginas que sigues latiendo,
cómo antes dentro del pecho.
Y aunque la vida puso cercos
que separaron nuestros caminos
serás siempre el amor secreto
que dentro de mi alma hizo su nido.
en que fuimos más que amigos,
ni las noches en que lloramos
de tanto y tanto reírnos.
Tu y yo compartimos
un mundo lleno de magia
donde existían duendes traviesos
y cumplían deseos las hadas.
Las horas pasaban corriendo
cuando menos prisa teníamos
y mientras líabas tu cigarro
yo soñaba en que me querías.
Mil veces sentí tus manos
entrelazadas a las mías
y tus labios que me besaban
con timidez y osadía.
De ti me hablaban las flores
las pequeñas a ras de suelo,
esas que crecen solas
sin demandas de consuelo.
Sigues enredando mi cabello
cuando la brisa del mar te trae
y en salinas partículas te siento
impregnándote en mi carne.
Yo no se si me recuerdas
o si alguna noche me sueñas,
si te imaginas que sigues latiendo,
cómo antes dentro del pecho.
Y aunque la vida puso cercos
que separaron nuestros caminos
serás siempre el amor secreto
que dentro de mi alma hizo su nido.
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