Vital
Poeta veterano en el portal
Tan hermoso atardecer no vio jamás mi razón,
momento que tus labios rojos me dieron paso,
testigo enmudecido por tan frugal ocaso,
absorto, lelo, embelesado, ralentizado corazón…
Hasta el bello amanecer de tu mirada,
que acompañada por el alma de tu sonrisa,
encumbraron en la más alta cornisa,
a mis ojos en sueño al verte enamorada…
Resplandeciente estrella de la mañana,
que al mirarme sin decir nada,
diciéndomelo todo tu locuaz mirada,
rayo envolvente iluminando el alma…
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