Childe Harold
Poeta recién llegado
Los dioses no escriben poesía.
El reloj de arena comienza
su inclemente ritual cotidiano.
El vaso está servido sobre la mesa,
el pan caliente está esperando...
Los lechos vacíos consumen
de la soledad hasta el último grano.
¿Te vas a quedar ahí inmóvil,
tan sólo mirando?
Por ti no se detendrá el tiempo,
ni el agua será siempre fresca,
ni el pan conservará su encanto...
¡Aliméntate! ¡Bebe!
No bajes todavía los brazos.
Sabes que dentro de ti hay una fuerza;
la que todos mal o bien llevamos,
la que nadie se atreve a entender,
la que nos acompañará hasta que muramos.
¿Tanto cuesta ser conciente de que la vida
no se queda en el pasado?
Las hojas secas de la historia fenecen...
¿Piensas quedarte paralizado?
Aunque te sientas muerto ¡vive!
Eso solemos hacer los humanos...
¿Acaso piensas que eres un dios?
Si te lo dije algún día estaba equivocado.
Eres un simple mortal,
¡sal de tu coraza de engaño!
Los dioses no escriben poesía,
tan sólo mueren en la eternidad
de su reinado...
Los dioses no sienten dolor,
eso es un defecto de los
que agonizamos...
Los dioses no saben de amor,
eso es una virtud de los
que amamos...
¡Asúmelo!, gemelo del alma.
¡Eres Poeta!
Y eso es ser más que un dios
cuando se tiene la pluma en la mano.
El reloj de arena comienza
su inclemente ritual cotidiano.
El vaso está servido sobre la mesa,
el pan caliente está esperando...
Los lechos vacíos consumen
de la soledad hasta el último grano.
¿Te vas a quedar ahí inmóvil,
tan sólo mirando?
Por ti no se detendrá el tiempo,
ni el agua será siempre fresca,
ni el pan conservará su encanto...
¡Aliméntate! ¡Bebe!
No bajes todavía los brazos.
Sabes que dentro de ti hay una fuerza;
la que todos mal o bien llevamos,
la que nadie se atreve a entender,
la que nos acompañará hasta que muramos.
¿Tanto cuesta ser conciente de que la vida
no se queda en el pasado?
Las hojas secas de la historia fenecen...
¿Piensas quedarte paralizado?
Aunque te sientas muerto ¡vive!
Eso solemos hacer los humanos...
¿Acaso piensas que eres un dios?
Si te lo dije algún día estaba equivocado.
Eres un simple mortal,
¡sal de tu coraza de engaño!
Los dioses no escriben poesía,
tan sólo mueren en la eternidad
de su reinado...
Los dioses no sienten dolor,
eso es un defecto de los
que agonizamos...
Los dioses no saben de amor,
eso es una virtud de los
que amamos...
¡Asúmelo!, gemelo del alma.
¡Eres Poeta!
Y eso es ser más que un dios
cuando se tiene la pluma en la mano.