Estrella Cabrera
Poeta adicto al portal
¡QUE VIENE EL PAPA!
(No puedo con esto)
Carta dirigida a su santidad el Papa Benedicto XVI
Muy Señor mío:
Su visita a España, francamente, ni me vá, ni me viene. Éste es un país libre. Venga usted si le apetece. Bienvenido sea todo el que venga a visitarnos, en plan turístico o de vacaciones y a dejarse los cuartos. Que venga usted a visitar mi país no lo veo mal, con eso no me voy a meter. Yo, personalmente, no pienso ir a ninguno de sus bolos, aunque sean gratis, perdón, quiero decir, a los actos que tenga programados durante su visita, supongo que no tendré más remedio que tragarme parte de su estancia aquí en todos los telediarios mañana, tarde y noche. En fin, le escribo esta carta para hacerle saber qué es exactamente lo que me jode de su visita a España.
Verá usted: lo que más me jode no es que venga a Barcelona, que poca gracia me hace, la verdad, pero menos me haría si tuviera que desplazarme esos días por sus calles, o, como muchos tendrán que sufrir, si fuera vecina del barrio de la Sagrada Familia o cercanías y tuviera que irme a aparcar el coche a tomar por saco o tuviera que llevar encima la documentación de mi casa (como he oído decir) para, en el caso de que la policía me lo exija, pueda acreditar que vivo por allí. Aunque esto me molestara, puedo entender el despliegue policial en torno a su persona, lo cual no significa que esté de acuerdo. Lo que realmente me JODE es que el Ayuntamiento de mi ciudad se gaste el pastón que se piensa gastar en su puñetera visita. He leído al respecto cifras astronómicas en euros que no las cito aquí porque me parece un pecado, si me permite la expresión, y, además, me parece imposible, no puedo creer que una visita de... ¿cuánto? ¿uno, dos días? vaya a costar tanto dinero. Y es que, manda cojones, este dinero sale de mis impuestos.
Señor Benedicto: ¿por qué no se paga usted mismo sus giras o visitas allá donde vaya? Porque yo, si me quiero ir de viaje a Pernambuco, me lo tengo que costear, y si no me llega, pues no voy, o me voy de vacaciones a Cuenca, que está más cerca.
Estimado pontífice, se lo digo de buen rollo: venga a España, que le va a encantar, y además, aquí, fans no le van a faltar, se lo juro, donde vaya a actuar llena seguro y le va a encantar nuestro clima, nuestra comida, nuestros paisajes, nuestras gentes pero oiga, rásquese el bolsillo de sus hábitos un poquito, por Dios, que aquí no estamos como para tirar cohetes, y además, qué coño, no me dá la gana de pagarle a usted su viajecito, que a mí no me paga nadie el alquiler y cuando pido algún tipo de ayuda social me ponen mil pegas, y eso que pago mis impuestos como todo hijo de vecino, esté o no en el paro.
Total para qué: ¿a qué viene usted? Me lo explique, ¿ viene a ver si aún quedan católicos en España? ¿o viene en plan captación de seguidores para su empresa? Porque si es para hacer nuevos clientes para la Iglesia, ya le digo yo de antemano que por ahí vamos mal. Los españoles somos muy buena gente, y tenemos mucha fé, no lo niego, pero gilipollas no somos, y ya no nos creemos todo lo que nos venden. Oiga, su santidad, ustedes están forrados, no sean tan tacaños, hombre, y hagan buenas obras como Dios manda, en vez de tanta misa y tanto paseíto por el mundo, se traen unos cuantos maletines llenos de billetes y los reparten por aquí en obras benéficas, en cosas de primera necesidad, en fin, ya me comprende, que por si no se lo ha dicho nadie, en España también tenemos crisis, y en cuestión económica no vamos sobrados, francamente, por ejemplo, en servicios sociales vamos muy justitos, no llega para todos. Y luego se va usted para el Vaticano más contento que unas pascuas,se lo digo de güai, y queda como un señor.
Por último, señor Benedicto, una cosita: Yo, si este verano, pongamos que me dá por ir a Roma y voy a visitar el Vaticano, ¿me paga usted los gastos de viaje y alojamiento?,no sería mucho dinero, seguridad no me hace falta, y para comer ya me buscaría la vida. Puedo incluso ir en tren que sale más barato en total, haciendo cuentas, con poco más de cien euros me arreglo, ¿qué me dice?
Reciba un cordial saludo pero, por favor, no venga si no se paga el viaje y la visita.
Estrella Cabrera, atea por la gracia de Dios.