Duermo en el rincón
de tus cerrados ojos
soñando la noche
de ausencia y presencia,
surcando adentro
buscando tu alma,
me ves,
lo sé...
y haciendo distraída
la mirada
disparas tus dardos
de amor
a mis espaldas.
Oníricos paisajes
se desatan
en tu abordaje
mezcla de recuerdo
y nostalgia,
vivimos las vidas
pasadas
y la presente
como si no existiera
un mañana.