ludmila
Poeta veterano en el portal
Amanece en tu sentido de la niebla
quebradiza la lucidez del tálamo,
que se añeja en la capacidad del alma
con microcosmos del ensueño.
Si la noche lo sorprende
peregrino en alabanzas,
las lenguas del deseo no descansan...
desandando todos los recovecos...
y si cansado se siente y abatido,
clava su flecha en la penumbra
tan hondo..
tan noble y tan mezquino
que mejor olvidarlo
porque mata...
quebradiza la lucidez del tálamo,
que se añeja en la capacidad del alma
con microcosmos del ensueño.
Si la noche lo sorprende
peregrino en alabanzas,
las lenguas del deseo no descansan...
desandando todos los recovecos...
y si cansado se siente y abatido,
clava su flecha en la penumbra
tan hondo..
tan noble y tan mezquino
que mejor olvidarlo
porque mata...
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