kalkbadan
Poeta que considera el portal su segunda casa
EL PAPÁ
Eso de qué más da, no es cierto padre
de sobra lo sabes, mi querido ruiseñor.
Imagínate compadre por un instante
disfrutando de una fusa inspirada
de una sonrisa furtiva y cómplice
de una puesta de sol callada,
deseando dar un jaque mate
al tiempo que no debiera pasar,
todo esto lo sabías tú bien, padre.
* * * * * * *
Niño con pantalón corto y Burgalés;
amante de la justicia y del vino
servido por Lena en un bar Montañés.
Quichas, Badiola, Paquito y Juan Ramón
amigos del Simón, prontamente padre
de un niño flotando
en el vientre de un avión.
Inició la vida un frío noviembre
un bebito mitad Sueco y Español,
de una España aturdida por la muerte
de un ladrón de almas, genio aniquilador.
Junto al cristal un joven alférez
aguarda nervioso un vuelo regular.
Una manita alzada por una madre
le recuerda que es a ella a quien debe amar.
Un beso de tornillo, dos lágrimas,
un te quiero y tres vinos del tirón,
un abrazo, un alivio, una sonrisa,
y un chillido exigiendo su ración.
Kalkbadan
Madrid, agosto 2008
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