Regálame tu mirada,
permíteme oír tu voz,
y así prenderás la llama,
que encienda mi corazón.
Levanta la vista ahora,
percibe que aquí estoy,
mis manos oscuras toma,
y dime a donde voy.
Mi pálida piel se eriza
al sentir solo una caricia
tus manos sobre mi cara
y un beso que nos separa.
Regálame tu mirada,
permíteme oír tu voz,
luego demos vuelta la cara,
vayámonos sin decir adiós.
permíteme oír tu voz,
y así prenderás la llama,
que encienda mi corazón.
Levanta la vista ahora,
percibe que aquí estoy,
mis manos oscuras toma,
y dime a donde voy.
Mi pálida piel se eriza
al sentir solo una caricia
tus manos sobre mi cara
y un beso que nos separa.
Regálame tu mirada,
permíteme oír tu voz,
luego demos vuelta la cara,
vayámonos sin decir adiós.