Capasa
Poeta que considera el portal su segunda casa
LOS VIENTOS DEL DESAMOR
Sopla el viento del norte en su ventana,
trae el frío del invierno, sin sus besos.
Las nubes solitarias y efímeras
se hicieron escarchas en sus huesos.
trae el frío del invierno, sin sus besos.
Las nubes solitarias y efímeras
se hicieron escarchas en sus huesos.
Sus doradas mañanas adormecen.
Se encrespa el mar de sus silencios.
Ya el viento no atrapa el sutil aroma,
que al florecer dejaron los cerezos.
Se encrespa el mar de sus silencios.
Ya el viento no atrapa el sutil aroma,
que al florecer dejaron los cerezos.
Bajo la luz mortecina en la tarde,
ante el espejo solemnemente quieto,
Pregunta ¿Qué hay detrás de esa imagen,
que el pasar del tiempo lo deja inquieto?
ante el espejo solemnemente quieto,
Pregunta ¿Qué hay detrás de esa imagen,
que el pasar del tiempo lo deja inquieto?
Huye por las calles, sin cobijo, aterido
por el miedo de alejarse, de su lecho.
Ya no siente el reclamo y la tibieza
que siempre le guiaban a su pecho.
por el miedo de alejarse, de su lecho.
Ya no siente el reclamo y la tibieza
que siempre le guiaban a su pecho.
Ha llegado a la orilla de ese río
arrastrado cual hoja moribunda
y la corriente impetuosa e implacable
lo empujara a una oscura catacumba.
arrastrado cual hoja moribunda
y la corriente impetuosa e implacable
lo empujara a una oscura catacumba.
Y una orfandad de colores y aromas
bruscamente se derrumba en su vida,
que viejo y cansado, ya sin fuerzas,
la dejará rota, arrasada , destruida…
bruscamente se derrumba en su vida,
que viejo y cansado, ya sin fuerzas,
la dejará rota, arrasada , destruida…
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