viernes
Poeta recién llegado
Sus lágrimas, largas
agridulces y tristes
saltaron en el pavimento
de su rostro.
Como cáliz de quejas
destilaron en mis labios
y fueron lágrimas de plomo
en el fondo del alma.
destilaron en mis labios
y fueron lágrimas de plomo
en el fondo del alma.
Tú, no lo haz entendido;
esa baraja final
que ata la vida
en su corral de letras
y la asfixia
en sus pronósticos de vida,
ya fue burlada.
esa baraja final
que ata la vida
en su corral de letras
y la asfixia
en sus pronósticos de vida,
ya fue burlada.
Estaré con ustedes,
cien y mil años más,
una hora...
un día en mi reloj.
Fue traicion del tiempo.
cien y mil años más,
una hora...
un día en mi reloj.
Fue traicion del tiempo.
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