elpaisdenuncajamas77
Poeta que considera el portal su segunda casa
Son las seis de la tarde
de un día cualquiera
de un mes de noviembre
y hace frío ahí fuera.
Tomo un café a sorbos,
se han caído un par de ventas,
mi padre dio otro susto,
puede que esta noche llueva.
Son las seis de la tarde
de un día cualquiera,
el sol no se asoma,
me invade la tristeza.
Hoy acabaré tarde
seguramente no te vea,
se oye un ruido en el cristal,
un pájaro que ya no vuela.
Son las seis de la tarde
de un día cualquiera,
el futuro del país está oscuro,
aquí huele a tormenta.
Escucho una canción,
escribo un estúpido poema,
me acuerdo de tus besos
y el no verte me quema.
Son las seis de la tarde
de un día cualquiera,
saber que oiré tu voz
es lo que me consuela.
de un día cualquiera
de un mes de noviembre
y hace frío ahí fuera.
Tomo un café a sorbos,
se han caído un par de ventas,
mi padre dio otro susto,
puede que esta noche llueva.
Son las seis de la tarde
de un día cualquiera,
el sol no se asoma,
me invade la tristeza.
Hoy acabaré tarde
seguramente no te vea,
se oye un ruido en el cristal,
un pájaro que ya no vuela.
Son las seis de la tarde
de un día cualquiera,
el futuro del país está oscuro,
aquí huele a tormenta.
Escucho una canción,
escribo un estúpido poema,
me acuerdo de tus besos
y el no verte me quema.
Son las seis de la tarde
de un día cualquiera,
saber que oiré tu voz
es lo que me consuela.
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