Rita
Poeta recién llegado
Persémona , asi me llamo desde que nací.
En el principio del génesis . Ahí estaba yo,
almorzando cada piedra, y cada algodón de miel,
que vierten su invitación a las emociones punzantes.
Todos los días bostezo pensamientos distantes...
¿Acaso estoy sedienta , al beber cada diamante de letras,
que vuelan y luego aterrizan en cada caída de sueños despiertos?
¿Para que preparo el pincel? ¿Para que plasmo trazos de alma expectante?
Si las ínfulas se desinflan en extraños finales de cuentos.
!En la aureola de humanos, ya no importan los defectos!
Solo el correr de segundos en convenientes decisiones embestidas de plata.
En el principio del génesis . Ahí estaba yo,
almorzando cada piedra, y cada algodón de miel,
que vierten su invitación a las emociones punzantes.
Todos los días bostezo pensamientos distantes...
¿Acaso estoy sedienta , al beber cada diamante de letras,
que vuelan y luego aterrizan en cada caída de sueños despiertos?
¿Para que preparo el pincel? ¿Para que plasmo trazos de alma expectante?
Si las ínfulas se desinflan en extraños finales de cuentos.
!En la aureola de humanos, ya no importan los defectos!
Solo el correr de segundos en convenientes decisiones embestidas de plata.