chc
Christian
Yo parí tu silencio.
Con el mismo dolor con que se paren los hijos,
Pero con la negada alegría del llanto que anuncia la vida.
Selle los labios rosados
del alma sensible con ojos lejanos,
la voz que acaricia mi sueño pasado,
mi recuerdo de ahora.
Yo parí este extrañarte
en el viaje de vuelta del trabajo a mi casa,
en la boca vacía de tu niña descalza,
en la acuarela que pinta mi cuello desde que supe tu nombre,
en la ventana abierta
por donde entraba tu aliento.
Yo parí tu intemperie
y la mía.
y mi cielo no sirve para inventarte rincones
o alfombras que vuelan
o burdeles
o bahías.
Con el mismo dolor con que se paren los hijos,
Pero con la negada alegría del llanto que anuncia la vida.
Selle los labios rosados
del alma sensible con ojos lejanos,
la voz que acaricia mi sueño pasado,
mi recuerdo de ahora.
Yo parí este extrañarte
en el viaje de vuelta del trabajo a mi casa,
en la boca vacía de tu niña descalza,
en la acuarela que pinta mi cuello desde que supe tu nombre,
en la ventana abierta
por donde entraba tu aliento.
Yo parí tu intemperie
y la mía.
y mi cielo no sirve para inventarte rincones
o alfombras que vuelan
o burdeles
o bahías.