Si nos imaginamos un coche con una rueda pinchada, por mucho que miremos la rueda sin aire, imaginando o pensando en cómo estaba antes de hinchadita y a los hermosos lugares que me llevaba el auto. ¡Fuéeeeee maravilloso!
Pero si nos quedamos dormidos, parados, varados, estancados, compungidos, dolidos, así podemos estar toda una vida, recordando la rueda de antes. Pero así no solucionamos el pinchazo. Para solucionar el pinchazo, debemos mirarlo y reconocerlo, es el presente. Pensar en cómo fue es pasado, y el pasado no vuelve, no porque lo diga yo, es que a nadie le nacen las judías si no las siembra.
Perdona mi bronca, pero es que tu también no te me mueves. Le hablas directamente a tu amor… ¿Te está escuchando o leyendo? Si así fuera no lo escribirías en público…
Luego es como echar el anzuelo e intentar pescar en una playa de arena. Muchos se reirán de ti, otros se compadecerán, pero tan solo el que le importes realmente se te acercará y te dirá, si quieres pescar debes poner un gusanito en el anzuelo y lanzarlo al agua…
La caña eres tú misma, el anzuelo tu corazón y el gusanito es el amor que tu pones en cada nueva acción en la que te siembras o sumerges esperando tu premio o cosecha pero de esperanza real despierta. No esperanza irreal pero dormida…
Tenemos una amiga en el portal, que tiene en su página una preciosa frase que dice así: No llores porque no ves el sol, porque así tampoco veras las estrellas…
El sol debes verlo de día, de noche de nada sirve llorar porque no lo ves…
Pequeña mía, en nada y para nada deseo turbarte, liarte o convencerte, tan solo estimularte a reflexionar. No quiero negarte ni que niegues lo bonito que fue tu amor cuando era compartido, no, eso es un privilegio tuyo ya de por vida…
Yo también tuve dieciocho años, pero con los mismos ojos debo ver la vida a mis cincuenta y tres. Jajaja. Ya lo sabesssss… Bueno quiero decir que de nada me ayuda recordar cómo estaba entonces. Y lo hago pero con cariño y consciente de que tan solo fue y es mi recuerdo…
Fíjate lo que me provocas. Debes sentirte especial para que te dedique este ratito, ¿Eh? Como te lo mereces y hoy aún me sigues hablando pues yo te sigo amando a mi manera…
Dejo estrellas a tus dolidos versos que navegan para llenar tan linda ausencia…
Paz para ti…
Vidal