iadra
Poeta que considera el portal su segunda casa
Llevas en los labios
tibios mares nombrándote.
Se escapan de su salina cárcel
las palabras,
que no saben a abismo
a seres míticos,
a corazón de coral y sirena.
Y es que a veces
perecen ahogadas
en tu lengua marina,
en tu libertad azul
que es música y marea.
Nunca se cansan
tus océanos labiales
con vaivén de luna llena,
de hundir los barcos de sus manos
y ahogar las esperanzas.
tibios mares nombrándote.
Se escapan de su salina cárcel
las palabras,
que no saben a abismo
a seres míticos,
a corazón de coral y sirena.
Y es que a veces
perecen ahogadas
en tu lengua marina,
en tu libertad azul
que es música y marea.
Nunca se cansan
tus océanos labiales
con vaivén de luna llena,
de hundir los barcos de sus manos
y ahogar las esperanzas.