coral paris
Poeta adicto al portal
SECRETO
Ésta noche no soportaría un cuerpo caliente en mi cama.
Sin embargo...lo deseo.
Quisiera encontrar uno...todos los cuerpos en ti.
Todos los cabellos rizados y todos los
labios carnosos y suaves que me besan, eres tu.
Ésta noche en un dormir acuoso,
te contaré mi secreto.
Amante amado.
Ésta noche tus manos bailarán entre mis senos.
Y nuestros labios se fundirán como
náufrago ahogado en un mar sin piedad.
Ambos uno; Abandonados.
Secreto
Empatizo los sentires en la oscuridad caprichosa,
caricias de un vibrar sediento, frío,
arrebolando misterios por descubrir
en un vaivén de bailes inventados para ti,
bajar...subir...
las nubes serán la cama de los sueños
en un sin fin de deseos reencontrados,
arrebujadamente mimosa,
tú, secreto de mis secretos.
Cuando lo que descubras
será la nueva mañana del deseo,
sentires octópodos,
apretujados,
a tientas buscas el picaporte,
una llave de luz cegada de días
después de todo, ¡el beso más largo!
Retendrás de vuelta,
envuelto todo en mí,
mi manantial de frías aguas,
ahora es tu volcán culminado,
entras en mi lentamente.
No te vayas, quédate dentro
humedades encubiertas,
la música flota en una copa rota
entre nubes de una muerte lenta.
Sentimos el latir de labios que se aprietan,
y seguimos unidos mucho más,
cada deseo, cada pelo, cada dedo,
será ungido de mi néctar
con luz tenue y perfecta.
Tu secreto: soy yo.
Eres tú mi secreto.
Ésta noche aunque cierres ventanas
con doble traba, seré celebrada.
©coralparis
Ésta noche no soportaría un cuerpo caliente en mi cama.
Sin embargo...lo deseo.
Quisiera encontrar uno...todos los cuerpos en ti.
Todos los cabellos rizados y todos los
labios carnosos y suaves que me besan, eres tu.
Ésta noche en un dormir acuoso,
te contaré mi secreto.
Amante amado.
Ésta noche tus manos bailarán entre mis senos.
Y nuestros labios se fundirán como
náufrago ahogado en un mar sin piedad.
Ambos uno; Abandonados.
Secreto
Empatizo los sentires en la oscuridad caprichosa,
caricias de un vibrar sediento, frío,
arrebolando misterios por descubrir
en un vaivén de bailes inventados para ti,
bajar...subir...
las nubes serán la cama de los sueños
en un sin fin de deseos reencontrados,
arrebujadamente mimosa,
tú, secreto de mis secretos.
Cuando lo que descubras
será la nueva mañana del deseo,
sentires octópodos,
apretujados,
a tientas buscas el picaporte,
una llave de luz cegada de días
después de todo, ¡el beso más largo!
Retendrás de vuelta,
envuelto todo en mí,
mi manantial de frías aguas,
ahora es tu volcán culminado,
entras en mi lentamente.
No te vayas, quédate dentro
humedades encubiertas,
la música flota en una copa rota
entre nubes de una muerte lenta.
Sentimos el latir de labios que se aprietan,
y seguimos unidos mucho más,
cada deseo, cada pelo, cada dedo,
será ungido de mi néctar
con luz tenue y perfecta.
Tu secreto: soy yo.
Eres tú mi secreto.
Ésta noche aunque cierres ventanas
con doble traba, seré celebrada.
©coralparis