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Nilo Menciones

Poeta recién llegado
He tornado piedra
y tú,
cuerpo soplo de ayeres,
impenetrable
bosque que suaviza
la inercia de los cantos lunares.
Los destellos de la noche
alumbran mi aposento
hecho de letras
exhalando
humedad de flores celestes,
navegante de pupilas
y delirantes voces que
confundidas en un charco
hacen pensar en un mar
abierto
como tus pies.

Descalzar los tumultos
y la boca se hizo
inmensa como largos pájaros
de cieno
que giran bajo la piel que se me hace roca
y los vellos metálicos
de la ciudad me torno
para sembrarme como semilla
flotante, y
así alcanzarte.

Iré tras la montaña,
tras la huella milenaria
que enterraron los devoradores
de soles y será un día,
aquél,
donde nació la lluvia preñada
por el suelo
que pisaban los hombres
de la edad del cielo,
una fiera caída.
 
He tornado piedra
y tú,
cuerpo soplo de ayeres,
impenetrable
bosque que suaviza
la inercia de los cantos lunares.
Los destellos de la noche
alumbran mi aposento
hecho de letras
exhalando
humedad de flores celestes,
navegante de pupilas
y delirantes voces que
confundidas en un charco
hacen pensar en un mar
abierto
como tus pies.

Descalzar los tumultos
y la boca se hizo
inmensa como largos pájaros
de cieno
que giran bajo la piel que se me hace roca
y los vellos metálicos
de la ciudad me torno
para sembrarme como semilla
flotante, y
así alcanzarte.

Iré tras la montaña,
tras la huella milenaria
que enterraron los devoradores
de soles y será un día,
aquél,
donde nació la lluvia preñada
por el suelo
que pisaban los hombres
de la edad del cielo,
una fiera caída.

Comenzar cada vez dese la cordura, hacer pulso incipiente para
que el recorrido de propagacion de vida sea un continuo
rebelado y hermoso. felicidades. magnifico. luzyabsenta
 
He tornado piedra
y tú,
cuerpo soplo de ayeres,
impenetrable
bosque que suaviza
la inercia de los cantos lunares.
Los destellos de la noche
alumbran mi aposento
hecho de letras
exhalando
humedad de flores celestes,
navegante de pupilas
y delirantes voces que
confundidas en un charco
hacen pensar en un mar
abierto
como tus pies.

Descalzar los tumultos
y la boca se hizo
inmensa como largos pájaros
de cieno
que giran bajo la piel que se me hace roca
y los vellos metálicos
de la ciudad me torno
para sembrarme como semilla
flotante, y
así alcanzarte.

Iré tras la montaña,
tras la huella milenaria
que enterraron los devoradores
de soles y será un día,
aquél,
donde nació la lluvia preñada
por el suelo
que pisaban los hombres
de la edad del cielo,
una fiera caída.

Imágenes muy envolventes. He disfrutado mucho del poema. Felicidades!

Saludos,

Palmira
 
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