edelabarra
Mod. Enseñante. Mod. foro: Una imagen, un poema
Mi amiga secreta es MARIA FRANCISCA
Querida María Francisca, me da gusto ve que hemos sido nombrados amigos recíprocos por la rueda de la fortuna;
No tengo palabras suficientes para agradecer el maravilloso regalo que me has hecho con tu poema,
te has tomado el trabajo de averiguar sobre mi persona y eso aumenta tu mérito;
te digo también que he leído tus escritos cantándole a Quito, ciudad que es muy cara a mis afectos, por haber estado allí varios meses trabajando y tuve el placer de apreciar la calidad de su hospitalaria gente, y noto en ese poema el amor que sientes por tu país.
Es algo que compartimos, nunca olvidaré mi ascenso al Cotopaxi y la sensación de pequeñez que uno experimenta al estar allí arriba;
te dedico con todo cariño, el siguiente poema:
a María Francisca (Amiga Secreta).
Mente inquieta, bañada de poemas,
Abrazos que ameritan este escrito,
Romanzas que te llevan a tu Quito,
Ilusión perfumada en el fonema.
Arrullo y canto de belleza extrema,
Franca cascada que a leer invito,
Región central que al recordar habito,
A este abuelo emocionas con tu tema.
No solo por respeto a los ancianos,
Cabe cantar aquí la copla mía;
Incluyes en tu rezo a americanos
Sin retacear elogios, con maestría;
Con la ayuda sonora de mis manos,
Aplausos te dedico a ti María.
Eduardo L. de la Barra
Querida María Francisca, me da gusto ve que hemos sido nombrados amigos recíprocos por la rueda de la fortuna;
No tengo palabras suficientes para agradecer el maravilloso regalo que me has hecho con tu poema,
te has tomado el trabajo de averiguar sobre mi persona y eso aumenta tu mérito;
te digo también que he leído tus escritos cantándole a Quito, ciudad que es muy cara a mis afectos, por haber estado allí varios meses trabajando y tuve el placer de apreciar la calidad de su hospitalaria gente, y noto en ese poema el amor que sientes por tu país.
Es algo que compartimos, nunca olvidaré mi ascenso al Cotopaxi y la sensación de pequeñez que uno experimenta al estar allí arriba;
te dedico con todo cariño, el siguiente poema:
a María Francisca (Amiga Secreta).
Mente inquieta, bañada de poemas,
Abrazos que ameritan este escrito,
Romanzas que te llevan a tu Quito,
Ilusión perfumada en el fonema.
Arrullo y canto de belleza extrema,
Franca cascada que a leer invito,
Región central que al recordar habito,
A este abuelo emocionas con tu tema.
No solo por respeto a los ancianos,
Cabe cantar aquí la copla mía;
Incluyes en tu rezo a americanos
Sin retacear elogios, con maestría;
Con la ayuda sonora de mis manos,
Aplausos te dedico a ti María.
Eduardo L. de la Barra