Carlos Aristy
Poeta que considera el portal su segunda casa
Volveremos a ser.
Volveremos a ser,
tú y yo confluiremos como el río y el mar.
Agua dulce y agua salada,
como escaques en el tablero de la vida,
blanco y negro,
ángulos inversos que un niño acomoda
con una simplicidad asombrosa en el rompecabezas de su vida.
Volveremos a unirnos en el alfabeto del amor,
letra a letra, escribiremos los nuevos versos de nuestro poema,
el acalorado sol que broncea tu piel,
los innumerables astros que se reflejan en tus ojos
marcarán los acentos vivaces de nuestras voces;
el canto subirá a la altura, al ápice de la pirámide
y permanecerá por siempre en las ondas del universo.
Volveremos a ser,
de las montañas a los bajos valles,
ríos y cañadas, cascadas de risa,
hasta llegar al mar.
Volveremos a ser,
ya verás amada mía,
volveremos a ser.
1ro. de Enero de 2011
Volveremos a ser,
tú y yo confluiremos como el río y el mar.
Agua dulce y agua salada,
como escaques en el tablero de la vida,
blanco y negro,
ángulos inversos que un niño acomoda
con una simplicidad asombrosa en el rompecabezas de su vida.
Volveremos a unirnos en el alfabeto del amor,
letra a letra, escribiremos los nuevos versos de nuestro poema,
el acalorado sol que broncea tu piel,
los innumerables astros que se reflejan en tus ojos
marcarán los acentos vivaces de nuestras voces;
el canto subirá a la altura, al ápice de la pirámide
y permanecerá por siempre en las ondas del universo.
Volveremos a ser,
de las montañas a los bajos valles,
ríos y cañadas, cascadas de risa,
hasta llegar al mar.
Volveremos a ser,
ya verás amada mía,
volveremos a ser.
1ro. de Enero de 2011
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