Syd Carlyle
Poeta recién llegado
¡Oh, extraña sensación,
el no ser más que uno!
Ya no hay preguntas
sino sosiego contigo.
Ya no hay temores,
ya no hay tiempo,
ya no hay espacio.
Tan solo somos,
siendo eternos.
Hoy, que yo soy tú,
hoy, que tú eres yo,
tumbados en la hierba,
no somos sino todo.
Fluyendo con el río
Bañamos las piedras
y las flores florecen
muy dentro nuestro.
¡Oh, amor mío!
Hoy somos tierra,
somos tigre que corre,
somos vieja encina,
somos tibio aire
impregnando de amor
cada partícula del todo.
Hoy que yo soy tú,
hoy que tú eres yo,
hoy no es hoy.
Hoy es siempre.
¡Oh, amor mío!
¡De amor ha
muerto la muerte!
el no ser más que uno!
Ya no hay preguntas
sino sosiego contigo.
Ya no hay temores,
ya no hay tiempo,
ya no hay espacio.
Tan solo somos,
siendo eternos.
Hoy, que yo soy tú,
hoy, que tú eres yo,
tumbados en la hierba,
no somos sino todo.
Fluyendo con el río
Bañamos las piedras
y las flores florecen
muy dentro nuestro.
¡Oh, amor mío!
Hoy somos tierra,
somos tigre que corre,
somos vieja encina,
somos tibio aire
impregnando de amor
cada partícula del todo.
Hoy que yo soy tú,
hoy que tú eres yo,
hoy no es hoy.
Hoy es siempre.
¡Oh, amor mío!
¡De amor ha
muerto la muerte!
Última edición: