Ictiandro
Poeta adicto al portal
Sé que has de volver tus pasos
hacia la selva de tus costumbres,
pesa mucho el amor que en ti habita
destino de tus horas el hombro ajeno.
Sé de tus risas ahogadas acuñando tristezas
cuando pierdes la ruta en tus laberintos
y la simple compañía de palabras estrelladas
reabre temporadas de alegrías agradecidas.
Sé que no han de importarme tus pasos
en pos de la independencia que a gritos reclamas
como etapa crucial del retoño deseando la luz
más próxima a sus sueños y aspiraciones.
Sé que corro el riesgo de involucrarme
cuando un simple gesto de tus ojos me acompañe
o tus manos silentes pronuncien mi nombre,
así de simple será el despertar de mi letargo.
Sé que debo apartarme de la ruta de tus labios
si no quiero desaparecer en tus arrecifes,
que tu piel es manjar de dioses renegándome,
llanura de tus sueños donde estoy ausente.
Sé de todo un poco, tal vez nada de ti,
son nuestras vidas velas encendidas
alejadas en planos de tiempo paralelos
y sin embargo no renuncio a la idea
de construir puentes donde compartir
cada día, hora, minuto, segundo... contigo.
hacia la selva de tus costumbres,
pesa mucho el amor que en ti habita
destino de tus horas el hombro ajeno.
Sé de tus risas ahogadas acuñando tristezas
cuando pierdes la ruta en tus laberintos
y la simple compañía de palabras estrelladas
reabre temporadas de alegrías agradecidas.
Sé que no han de importarme tus pasos
en pos de la independencia que a gritos reclamas
como etapa crucial del retoño deseando la luz
más próxima a sus sueños y aspiraciones.
Sé que corro el riesgo de involucrarme
cuando un simple gesto de tus ojos me acompañe
o tus manos silentes pronuncien mi nombre,
así de simple será el despertar de mi letargo.
Sé que debo apartarme de la ruta de tus labios
si no quiero desaparecer en tus arrecifes,
que tu piel es manjar de dioses renegándome,
llanura de tus sueños donde estoy ausente.
Sé de todo un poco, tal vez nada de ti,
son nuestras vidas velas encendidas
alejadas en planos de tiempo paralelos
y sin embargo no renuncio a la idea
de construir puentes donde compartir
cada día, hora, minuto, segundo... contigo.