coral paris
Poeta adicto al portal
EVAPORÁNDOSE
Evaporándose lívido, tus ganancias fortuitas
palabras que lubrican el devenir de tus fluidos,
tu cuidas de buscar siempre el momento adecuado
la seducción a través de las ventanas del olvido,
reventando sentimientos, naufragando patera
austera en regalos, salvando dolientes, intrépidas,
galanteas con donaire tu devenir, funesto druida,
amalgamado funeral, naciente deseo rancio aliño
susurrante, cerveza, tertulia trasnochada,
melodiosa voz, conquistador experto en trance,
rebuscas incienso universal, droga que embrutece
hermosas palabras regalas, no niegas en principio,
dictando osadía, avanzas, conquista tras conquista
inocentes que tu abrigas en palabras, caricias,
no tienes pudor ni moralinas, ego del reino
dioses de los griegos, que siempre inmortalizas,
de nada sirven los verbos, ni tu nada ni tu todo...
dañas brutalmente un alma, sin pudor y sin decoro,
devenir alegre, de salir indemne de cualquier modo,
triste destino el del rey, que sin reino y sin corona
pregonando mentiras, aunque ya a nadie importa,
a los pobres, ignorantes de porfía, sin verlo
confían, pagas un café, aunque quedes sin comer,
orgulloso luces tu osadía, dices que tienes, por tener.
Mas solitaria tu noche, y angustioso tu día.
Más allá de los planos existentes, te evaporas.
Coralparis
Evaporándose lívido, tus ganancias fortuitas
palabras que lubrican el devenir de tus fluidos,
tu cuidas de buscar siempre el momento adecuado
la seducción a través de las ventanas del olvido,
reventando sentimientos, naufragando patera
austera en regalos, salvando dolientes, intrépidas,
galanteas con donaire tu devenir, funesto druida,
amalgamado funeral, naciente deseo rancio aliño
susurrante, cerveza, tertulia trasnochada,
melodiosa voz, conquistador experto en trance,
rebuscas incienso universal, droga que embrutece
hermosas palabras regalas, no niegas en principio,
dictando osadía, avanzas, conquista tras conquista
inocentes que tu abrigas en palabras, caricias,
no tienes pudor ni moralinas, ego del reino
dioses de los griegos, que siempre inmortalizas,
de nada sirven los verbos, ni tu nada ni tu todo...
dañas brutalmente un alma, sin pudor y sin decoro,
devenir alegre, de salir indemne de cualquier modo,
triste destino el del rey, que sin reino y sin corona
pregonando mentiras, aunque ya a nadie importa,
a los pobres, ignorantes de porfía, sin verlo
confían, pagas un café, aunque quedes sin comer,
orgulloso luces tu osadía, dices que tienes, por tener.
Mas solitaria tu noche, y angustioso tu día.
Más allá de los planos existentes, te evaporas.
Coralparis
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