Irelia
Poeta fiel al portal
Eso de siempre poner en una balanza,
todo sufrimiento, toda distancia,
no siempre fue garante
del término de esta balada.
Llena de latidos sin palabras,
de amor puro sin manchas,
de sutiles plumas que caen
con los ojos cerrados en mi cara.
Sin embargo, hoy
Te estoy pidiendo por segunda vez
no me digas esas palabras,
que conjugan el verbo de amar,
que me hacen daño, que me matan.
Quizás
No pude controlar mis miedos,
que dicen mucho, o tal vez nada.
Perdóname!; hoy no comprendo
ni a la que escribe estas palabras.
Por Irelia C. Rodriguez S.
(13 de Mayo 2005)
todo sufrimiento, toda distancia,
no siempre fue garante
del término de esta balada.
Llena de latidos sin palabras,
de amor puro sin manchas,
de sutiles plumas que caen
con los ojos cerrados en mi cara.
Sin embargo, hoy
Te estoy pidiendo por segunda vez
no me digas esas palabras,
que conjugan el verbo de amar,
que me hacen daño, que me matan.
Quizás
No pude controlar mis miedos,
que dicen mucho, o tal vez nada.
Perdóname!; hoy no comprendo
ni a la que escribe estas palabras.
Por Irelia C. Rodriguez S.
(13 de Mayo 2005)
::