Meditando en este día que fenece,
echo un vistazo a un idilio feliz
del pasado como los sentidos se
acuerdan de ti, vuelve mi corazón
a latir vivamente, este sentimiento
hermoso que se apoderaba de mi
razón con desvelo, y afecto aunque
pase el tiempo mi corazón aun
reconoce tu voz en la multitud,
si el cielo ahora melancólico esta
siempre serás mi cielo claro,
la semilla que floreció en tierras
tristes encendió en las profundas
entrañas la claridad de las memorias
plasmadas en cada día que estuvimos
juntos, generosa tu siempre atraías
miradas, egoísta a la vez no
demostrabas lo que sentías, por
dentro te desvanecías por besarme,
eras mi paciencia la mirada del
amor prudente a la hora de
mirarme en todos lados para
creer que estabas enamorada
tus ojos brillosos frente a mi
sin palabras me encantaban.
::