Hugo Augusto
Poeta recién llegado
Interminable río de lagrimas
en su cara, la tristeza la derrota,
su marido a partido, para no volver jamás,
por más que ella quiere, no le puede despertar.
La muerte a nadie perdona,
ni al más rico, ni al mendigó,
ahora sólo tiene el recuerdo,
de la persona que Ama.
Sus besos, sus caricias
de un amor que fue sincero.
A la muerte ahora espera con ansias,
para encontrarse con su amor eterno.