Vianne dPraux
Poeta que considera el portal su segunda casa
Falsarias
Y volverán
las flores de febrero
a alzarse tibias
sobre la liviandad de una palabra
desgarrada por el tiempo
Las plumas caerán
desde ese árbol de silencios
alzado débil
en la boca de un recuerdo
sediento de promesas
que volarán
desde allí
a todos los obscenos momentos
de piel roja,
como la sangre perdida
en las ordalías
con el parco en insomne miedo
a la desafiante soledad;
cual dama de trajes azules
con ojos que bordean la locura,
el espanto
por el vacío completo en las manos
y ese frio absoluto
amamantando los pies con mortandad.
Ese naufragio constante
al temor por la propia necesidad
de sentirse propia
(falsamente)
en los confines de una mirada ajena.
La perdición
El caos
El último quebrar del alma
resonando entre las costillas( .)
El caer
Caer
caer
...
El solo rendirse sin más (...)
Y volverán
las flores de febrero
a alzarse tibias
sobre la liviandad de una palabra
desgarrada por el tiempo
Las plumas caerán
desde ese árbol de silencios
alzado débil
en la boca de un recuerdo
sediento de promesas
que volarán
desde allí
a todos los obscenos momentos
de piel roja,
como la sangre perdida
en las ordalías
con el parco en insomne miedo
a la desafiante soledad;
cual dama de trajes azules
con ojos que bordean la locura,
el espanto
por el vacío completo en las manos
y ese frio absoluto
amamantando los pies con mortandad.
Ese naufragio constante
al temor por la propia necesidad
de sentirse propia
(falsamente)
en los confines de una mirada ajena.
La perdición
El caos
El último quebrar del alma
resonando entre las costillas( .)
El caer
Caer
caer
...
El solo rendirse sin más (...)