mujerbonita
Poeta que no puede vivir sin el portal
La ciudad de los ángeles...
Te llamo sin saber,
sin pensar, sin conocerte
estoy en ti encerrada,
ciudad de las noches gastadas.
Saboreo tu norte, es tan varonil...
te defino, te dibujo
como una larga lista de adjetivos
como una hebra de agua
donde poco a poco escurres
en trascendental inclemencia.
Y entre más quiero olvidar,
más te recuerdo
en ese salto al infinito,
con los globos de colores
inflados a toda su capacidad
sintiendo como nos elevamos...
en la mesita
el café se puso agrio,
el tiempo muere con nosotros;
él sabe de estas cosas
alegrías quebradas en la espalda,
canciones disfrazadas de gritos,
de la luna bailando en el jardín;
y ese chorro, vistiéndome de azul
de pies a cabeza.
La tierra se dilata
dos campanas tintinean en lo alto
bebes su melodía,
están repletas de dulce poesía...
a la ciudad le salen alas
convertidos en ángeles volamos...
Te llamo sin saber,
sin pensar, sin conocerte
estoy en ti encerrada,
ciudad de las noches gastadas.
Saboreo tu norte, es tan varonil...
te defino, te dibujo
como una larga lista de adjetivos
como una hebra de agua
donde poco a poco escurres
en trascendental inclemencia.
Y entre más quiero olvidar,
más te recuerdo
en ese salto al infinito,
con los globos de colores
inflados a toda su capacidad
sintiendo como nos elevamos...
en la mesita
el café se puso agrio,
el tiempo muere con nosotros;
él sabe de estas cosas
alegrías quebradas en la espalda,
canciones disfrazadas de gritos,
de la luna bailando en el jardín;
y ese chorro, vistiéndome de azul
de pies a cabeza.
La tierra se dilata
dos campanas tintinean en lo alto
bebes su melodía,
están repletas de dulce poesía...
a la ciudad le salen alas
convertidos en ángeles volamos...