Jairo Castillo Romerin
Poeta adicto al portal
CUÁNTA FALTA ME HACES
CUÁNTA NECESIDAD DE TI QUE NO ESTÁS EN NADIE
que no habitas las riberas del asombro
cuando impunemente me asomo a los escuálidos vacíos
creyendo las fábulas que narras desde tus islas multiformes,
esos mitos que perfilan tus pasajes en páginas de piedra.
Cuánta ausencia en que te pierdo
si acaso encontrarte ahora cambiara algo
ese desorden de nube que se extingue
sobre el denso páramo de un ensueño contigo.
Yo, que me creo todo lo que digo
me nombro patrón de tus pupilas
mientras escribo versos en la hilera del segundo
que ahora estoy requiriendo para verte.
Cuánta escasez de ti,
en los patios, en las oficinas, en mi casa, en el verano,
en la silla trunca del tranvía convidando un paseo
por el artesonado de un parque desolado.
Me acostumbro a las cortezas,
a los días inadvertidos,
a las bufandas necias,
a los hábitos chocantes,
pero tú haces falta,
cuánta, cuánta falta me haces.
CUÁNTA NECESIDAD DE TI QUE NO ESTÁS EN NADIE
que no habitas las riberas del asombro
cuando impunemente me asomo a los escuálidos vacíos
creyendo las fábulas que narras desde tus islas multiformes,
esos mitos que perfilan tus pasajes en páginas de piedra.
Cuánta ausencia en que te pierdo
si acaso encontrarte ahora cambiara algo
ese desorden de nube que se extingue
sobre el denso páramo de un ensueño contigo.
Yo, que me creo todo lo que digo
me nombro patrón de tus pupilas
mientras escribo versos en la hilera del segundo
que ahora estoy requiriendo para verte.
Cuánta escasez de ti,
en los patios, en las oficinas, en mi casa, en el verano,
en la silla trunca del tranvía convidando un paseo
por el artesonado de un parque desolado.
Me acostumbro a las cortezas,
a los días inadvertidos,
a las bufandas necias,
a los hábitos chocantes,
pero tú haces falta,
cuánta, cuánta falta me haces.
Última edición: