ropittella
Poeta veterana en el Portal
No hay mujer, no hay celo
que signifique cuidado,
no hay amor desenfrenado,
ni cariño demasiado,
ni la angustia de ver rojo,
ni dolor del desengaño.
No hay limpieza de los platos,
ni desorden en los cuartos.
No hay comidas mal cocidas
ni faldas tan cortas
ni camisa no planchada
ni gastos innecesarios,
ni manejar mal el auto,
ni que lleve ni que truene por tu culpa,
ni baja autoestima encubierta
que justifiquen la violencia
del índice levantado señalándote la cara.
Ni siquiera ser tocada
con el pétalo de una rosa
ni el silencio prolongado,
ni una sola mirada aceptes,
y ni siquiera un chiste,
si en la intención hay maltrato.
Y al perdón que luego te pide
dáselo en el corazón
pero vete de su lado
aunque te mueras de amor,
pues la vida es el tesoro
más grande que te dio Dios,
para que seas feliz, lejos de tanto dolor.
que signifique cuidado,
no hay amor desenfrenado,
ni cariño demasiado,
ni la angustia de ver rojo,
ni dolor del desengaño.
No hay limpieza de los platos,
ni desorden en los cuartos.
No hay comidas mal cocidas
ni faldas tan cortas
ni camisa no planchada
ni gastos innecesarios,
ni manejar mal el auto,
ni que lleve ni que truene por tu culpa,
ni baja autoestima encubierta
que justifiquen la violencia
del índice levantado señalándote la cara.
Ni siquiera ser tocada
con el pétalo de una rosa
ni el silencio prolongado,
ni una sola mirada aceptes,
y ni siquiera un chiste,
si en la intención hay maltrato.
Y al perdón que luego te pide
dáselo en el corazón
pero vete de su lado
aunque te mueras de amor,
pues la vida es el tesoro
más grande que te dio Dios,
para que seas feliz, lejos de tanto dolor.
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