Rosario de Cuenca Esteban
Verso Suelto
En unos días de Marzo
un viaje emprendí,
de Córdoba a Granada
¡Ay de mi!
A mitad del camino
ya anochecido,
pasando por un puerto
en la nieve yo me vi.
El coche patinó
sacándonos del camino
y al borde del precipicio...
¡Casi caemos en él!
Menos mal que Dios ayuda...
Aparecieron camiones
y como ángeles mandados,
de la muerte nos sacaron.
Llegamos rotos, maltrechos
y todo cerrado estaba,
pero vimos una luz en una casa
que al llamar, nos abrió.
Don Rafaél se llamaba
se desvivió por nosotros,
dándonos comida y posada
mientras que aún tiritando,
le dimos las gracias.
A la mañana siguiente
nos enseñó la ciudad,
pasando por el Sacromonte
que feliz nos acogió.
Don Rafaél, buen anfitrión
les pidió por mi bailaran
y me trataron de reina
¡Me llamaron Sultana!
Nunca podré olvidar
aquella s mágicas jornadas,
donde en Andalucía
salvamos una noche aciaga.
Rosario de Cuenca Esteban