francisco_mendez
Poeta recién llegado
Eres de luna
Que el infierno sólo sea un roce
si me atrevo a lastimarte.
Que tu nombre sea mi mantra
y quererte mientras viva,
mi proclama personal.
Soy la nimiedad de mí mismo
cuando tu voz no atraviesa
el silencio que cubre mi sombra.
Soy el objeto de culto de mi propio hastío,
cuando tu aroma no irrumpe en mi tiempo indeciso.
Que la tristeza no ose tocarte
con sus turbias manos.
Que tu cuerpo me arranque el frío y tu abrazo se adueñe de mis venas.
No soy de sangre hasta que dices mi nombre.
No estoy en el mundo hasta que miro tus ojos.
Que el sinsabor ni siquiera intente darte sus malditos besos.
Que seas lluvia refrescante en mis labios resecos
y la panacea absoluta de los pesares de mi alma.
Eres de luna, soy de noche.
Eres de sabia palabra y yo de palabra que miente al viento.
Soy sueño que se evapora entre tardes
y tú eres la mañana misma de la que se alimenta la esperanza.
Que el infierno sólo sea un roce
si me atrevo a lastimarte.
Que tu nombre sea mi mantra
y quererte mientras viva,
mi proclama personal.
Soy la nimiedad de mí mismo
cuando tu voz no atraviesa
el silencio que cubre mi sombra.
Soy el objeto de culto de mi propio hastío,
cuando tu aroma no irrumpe en mi tiempo indeciso.
Que la tristeza no ose tocarte
con sus turbias manos.
Que tu cuerpo me arranque el frío y tu abrazo se adueñe de mis venas.
No soy de sangre hasta que dices mi nombre.
No estoy en el mundo hasta que miro tus ojos.
Que el sinsabor ni siquiera intente darte sus malditos besos.
Que seas lluvia refrescante en mis labios resecos
y la panacea absoluta de los pesares de mi alma.
Eres de luna, soy de noche.
Eres de sabia palabra y yo de palabra que miente al viento.
Soy sueño que se evapora entre tardes
y tú eres la mañana misma de la que se alimenta la esperanza.
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